
domingo, 17 de abril de 2011
Puede que sea lo mejor...

Eres tú o ninguno
- Te quiero.
+ No soy el segundo plato de nadie.
- Lo se.
+ Entonces, ¿Por qué me dices te quiero cuando hace nada le querías a él?
- Nunca he llegado a conocerle, pensé que era diferente, tan solo le quería en mi imaginación, nunca me llegó a importar realmente si era él o no, tan solo quería a esa persona con la que yo pudiera llegar a sentir el amor.
+ Y esa persona, ¿La has encontrado ya?
- Si.
+ ¿Cómo estás tan segura de que no te vuelves a equivocar?
- Porque esta vez no he sido yo la que se ha planteado querer tan solo para ver si salía bien esperando a ver si llegaba a sentir algo que solo habitaba en mi cabeza, esta vez sin yo quererlo sin saber como ha pasado siento que me he enamorado, siento que se me escapa la vida si no te tengo a mi lado, que cada momento que paso contigo son los mejores momentos de toda una vida, que si te pierdo no encontraría ningún camino para poder seguir adelante, por eso estoy segura de qué no me he equivocado esta vez.
- Porque esta vez no he sido yo la que se ha planteado querer tan solo para ver si salía bien esperando a ver si llegaba a sentir algo que solo habitaba en mi cabeza, esta vez sin yo quererlo sin saber como ha pasado siento que me he enamorado, siento que se me escapa la vida si no te tengo a mi lado, que cada momento que paso contigo son los mejores momentos de toda una vida, que si te pierdo no encontraría ningún camino para poder seguir adelante, por eso estoy segura de qué no me he equivocado esta vez.
+ ¿Por qué cuando hablas del amor siento que me nombras?
- Porque lo hago.
+ ¿Por qué haces eso?
- Ya te lo he dicho, te quiero.
Hay instantes en los que nada importa
Nunca te has planteado hacer una locura, romper todas y cada una de las reglas que se cruzan por tu camino, hacer de un día tonto un día inolvidable, hacer que las cosas grandes se vuelvan insignificantes y las cosas pequeñas sean las más importantes, hacer cosas que jamás pensaste que serías capaz de hacer, correr sin parar hasta caer, gritar muy alto y que todo el mundo lo escuche las veces que soñaste con él, decir las cosas sin pensarlas ni un segundo, mirarle a los ojos y no apartar la mirada hasta que no la aparte él, reír sin ningún motivo en especial, hacer que nada sea lo extremadamente imposible ni lo exageradamente aburrido, ponerte las cosas difíciles mucho más fáciles y las fáciles mucho más difíciles, dejar que no te importe en absoluto lo que los demás puedan pensar, hacer lo imposible sin dejar de lado lo posible…
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