lunes, 13 de junio de 2011

Nada es para siempre

Dejar marchar ciertas cosas. Soltarlas. Desprenderse. Olvidar. Nada es para siempre. No esperes que te devuelvan nada. Cierra ciclos. No lo hagas por orgullo ni por incapacidad, sino porqué esto, simplemente, ya no encaja en tu vida. Ya no forma parte de ella. Formó parte de tu pasado pero nunca más estará en tu presente. Cierra la puerta, cambia de disco, limpia tu vida, saca el polvo.



Olvida aquello que te hizo estar triste y sigue tu vida como la tienes que seguir.